sábado, 31 de diciembre de 2011

NosOtros (07/08/2011)

El domingo pasado hubo elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. Las expectativas para quienes no compartimos las políticas de la actual gestión de Mauricio Macri eran altas. Parecía que se podían terminar cuatro años de ineficiencia, de empobrecimiento y vaciamiento educativo, social, cultural, institucional y politico de la Ciudad. Sin embargo no fue así. Por alguna razón, o por varias seguramente, se volvió a votar, a confiar, a elegir la gestión de Macri. Que pena. Me dio lástima, bronca, enojo, todo junto y también por separado. Pero bueno, son las reglas de la democracia y lo más importante es que éstas se respeten. Lo más importante es que la gente se exprese, elija, participe. Aunque no sea de la forma que una quisiera.
Hasta ahí todo normal: desilusión, bronca, resignación y la mirada otra vez hacia adelante…
Pero después empecé a recibir devoluciones y lecturas de lo que pasó que me llamaron la atención, me desorientaron y creo que hasta en un punto me preocuparon mucho más que la victoria de Macri. Recibí muchos mails, leí notas en el diario o en internet analizando los resultados, la derrota, las estrategias que usaban términos como “el enemigo” o “ellos y nosotros” o incluso “buenos y malos”. No hay enemigos, no los voy a buscar ni construir. No hay ellos y nosotros, no hay buenos y malos, ni blancos ni negros. Me enoja la creación de estas categorías. Cuando hay un “otro” totalmente ajeno, extraño, extranjero que nada tiene que ver con “nosotros” es cuando nos deja de importar esa categoría de personas. Lo que les pase a “ellos”, a sus derechos, no nos afecta porque somos supuestamente diferente en un todo y por ello ajenos. Cuando pasa esto está firme y construido el territorio para la discriminación y la vulneración de derechos. No sólo pasó con los judíos o los negros. Pasa hoy en Europa con las nacionalidades. 
¿Podría generarse acá en relación al pensamiento político?  Me preocupa mucho, pero mucho más, que la Victoria de Mauricio Macri.
Tengo amigos y conocidos que votaron a Macri. Ninguno es fascista, ni malo, ni enemigo. Simplemente no compartimos las mismas ideas políticas, pero sí podemos compartir muchas otras cosas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario